Contexto
Cuatros años después de la toma del poder, por parte de los nazis en 1933, Hitler había logrado su cometido de controlar el Estado alemán y acabar con su opositores ideológicos. Tenia a su disposición poderosas herramientas de control y de represión, como la Gestapo y las SS. Su maquinaria propagandística se encargaba de crear una imagen favorable del Führer y su gobierno, y ensalzar la concepción nacionalsocialista. En el aspecto económico, logro acabar con el desempleo mediante la industria pesada y el trabajo obligatorio, planificando la producción y con la ayuda de las grandes empresas. Todo iba encaminado a la fabrica de armamentos y a las obras publicas, como las autopistas. También con las organizaciones afiliadas al NSDAP, podía adoctrinar a la juventud alemana con las ideas racistas, militaristas y de obediencia. A las mujeres se le inculcaba el rol que debían adoptar en la nueva sociedad, el de ser madres y tener muchos hijos, futuros militantes y soldados de su Führer. Todos estos objetivos, en su mayor parte, estaban cumplidos o en marcha para el año 1937. Solo faltaba mas tierras para el pueblo alemán, o como lo llamaban los geopolíticos nazis, el "Lebensraum", que debía conquistarse en el Este europeo con la idea de autoabastecer a la nación alemana de materias primas y colocar a su exceso de población. Este era un problema urgente para la dirigencia nazi y sus políticas que estaban implementando, que debían resolverlo por la vía de la fuerza si fuera necesario. Hay que tener cuenta que la idea del "Lebensraum", o espacio vital, fue siempre un pilar fundamental de nazismo, ya que se encuentra divulgada de forma explicita en el libro de Hitler, "Mein Kampf" y en el programa del partido.
Por este motivo, Hitler reunió en el día 5 de noviembre de 1937, en Berlín, a cinco individuos de gran importancia en su Gobierno, relacionados con las propósitos del plan que tramaba. Entre ellos estaban, el mariscal de campo von Blomberg (Ministro de Guerra del Reich), el Comandante en Jefe del Ejercito von Fritsch, el Gran Almirante Erich Raeder (Comandante en Jefe de la Marina), el Coronel General Hermann Göring (Comandante en Jefe de la Fuerza Aérea) y el Ministro de Asuntos Exteriores von Neurath. En ella se discutió lo que seria, en efecto, las causas de la guerra que se avecinaba, provocada por las ambiciones de Hitler y una ideología totalitaria.
Este documento que transcribiré y traduciré, a continuación, se trata de los objetivos y tareas que se propusieron en aquella reunión de alto secreto, registradas por el ayudante del Führer, Coronel Hoßbach, donde Hitler anuncio a su sequito la necesidad de un gran espacio vital. Según el ayudante, la reunión duro aproximadamente unas 4 horas. Su publico conocimiento, hablando del documento, se debió a su uso como evidencia durante los juicios contra los principales criminales de guerra en Nuremberg, entre 1945 y 1946, donde demostró la culpabilidad de los jerarcas nazis dentro del cargo de acusación de conspirar para cometer crímenes contra la paz.
Documento 386-PS
5 de noviembre de 1937, Berlin.
El Führer declaró inicialmente que el tema de la conferencia de hoy era de tan alta importancia, que su discusión más detallada tendría lugar probablemente en las sesiones del Gabinete. Sin embargo, él, el Führer, había decidido no discutir este asunto en el círculo más amplio del Gabinete del Reich, debido a su importancia.
El Führer declaró entonces:
El objetivo de la política alemana es la seguridad y preservación de la nación, y su propagación. Esto es, en consecuencia, un problema de espacio.
La nación alemana se compone de 85 millones de personas que, por el número de individuos y la compacidad de la población, forman un cuerpo racial europeo homogéneo que no se encuentra en ningún otro país. Por otro lado, justifica la demanda de un espacio vital más amplio que para cualquier otra nación. Si no existe un cuerpo político en el espacio, correspondiente al cuerpo racial alemán, [este vacío] representará el mayor peligro para la conservación de la nación alemana en su elevado nivel actual. La detención del deterioro del elemento alemán en Austria y Checoslovaquia es tan poco posible como la conservación del estado actual en la propia Alemania. En lugar de crecimiento, se introducirá la esterilidad y, como consecuencia, aparecerán tensiones de carácter social al cabo de unos años, porque las ideas políticas y filosóficas son de carácter permanente sólo mientras sean capaces de producir la base para la realización de la reivindicación real de existencia de una nación. Por lo tanto, el futuro de Alemania depende, exclusivamente, de la solución de la necesidad de espacio vital. Dicha solución, sólo puede buscarse de forma natural, durante un periodo limitado de 1 a 3 generaciones.
La única salida, que puede parecer imaginaria, es la obtención de un mayor espacio vital, esfuerzo que en todos los tiempos ha sido la causa de la formación de los estados y de los movimientos de las naciones. Es explicable que esta tendencia no encuentre interés en Ginebra y en los Estados satisfechos. Si la seguridad de nuestra posición alimentaria es nuestro principal pensamiento, el espacio necesario para ello sólo puede buscarse en Europa, pero no copiaremos las políticas capitalistas liberales que se basan en la explotación de las colonias. No se trata de conquistar personas, sino de conquistar espacios agrícolamente útiles. Sería más conveniente buscar territorios productores de materias primas en Europa, directamente adyacentes al Reich y no en ultramar, y esta solución tendría que llevarse a cabo en una o dos generaciones. Lo que se necesite más adelante, además de esto, debe dejarse a las generaciones siguientes.
El desarrollo de grandes organismos nacionales a nivel mundial es, naturalmente, un proceso lento y el pueblo alemán, con su fuerte raíz racial, tiene para ello los fundamentos más favorables en el corazón del continente europeo. La historia de todos los tiempos -el Imperio Romano, el Imperio Británico- ha demostrado que toda expansión espacial sólo puede llevarse a cabo rompiendo resistencias y asumiendo riesgos. Incluso los reveses son inevitables; ni antes ni hoy se ha encontrado un espacio sin dueño; el atacante siempre se topa con el propietario.
La cuestión para Alemania es dónde se puede hacer la mayor conquista posible al menor coste.
La política alemana debe contar con sus dos odiosos enemigos, Inglaterra y Francia, para quienes un coloso alemán fuerte en el centro de Europa sería intolerable. Estos dos estados se opondrían a un mayor refuerzo de Alemania, tanto en Europa como en ultramar, y en esta oposición contarían con el apoyo de todos los partidos. [Así] tenemos que tener en cuenta lo siguiente en nuestras consideraciones políticas como factores de poder:
Gran Bretaña, Francia, Rusia y los Estados menores fronterizos.
La cuestión alemana sólo puede resolverse por la vía de la fuerza, y ésta nunca está exenta de riesgos. Las batallas de Federico el Grande por Silesia y las guerras de Bismarck contra Austria y Francia habían supuesto un tremendo riesgo y la rapidez de la acción rusa en 1870 había impedido a Austria participar en la guerra. Si situamos la decisión de aplicar la fuerza a la cabeza de las siguientes exposiciones, nos queda responder a las preguntas "cuándo" y "cómo". A este respecto tenemos que decidir sobre tres casos diferentes.
CASO 1. PERIODO 1943-1945. Después de esto sólo podemos esperar un cambio a peor. El rearme del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea, así como la formación del Cuerpo de Oficiales, están prácticamente concluidos. Nuestro equipo material y el armamento son modernos, con más retraso aumentará el peligro de que queden desfasados. En particular, no siempre se puede salvaguardar el secreto de las "armas especiales". El alistamiento de los reservistas se limitaría a los grupos de edad de reclutamiento actuales y ya no se dispondría de una adición procedente de los grupos más antiguos sin formación.
En comparación con el rearme, que tendrán que llevar a cabo en ese momento otras naciones, disminuiremos en poder relativo. Si no actuamos hasta 1943/1945, entonces, dependiendo de la ausencia de reservas, cualquier año podría traer la crisis alimentaria, para cuya contrarrestación NO poseemos las divisas necesarias. Esto debe ser considerado como un "punto de debilidad del régimen". Además, el mundo se anticipará a nuestra acción y aumentará las contramedidas cada año. Mientras otras naciones se aíslan, nosotros debemos pasar a la ofensiva.
Cuál sería la posición real en los años 1943-1945 nadie lo sabe hoy. Sin embargo, es seguro que no podemos esperar más.
Si el Führer aún vive, será su decisión irrevocable resolver el problema espacial alemán a más tardar en 1943-1945. La necesidad de actuar antes de 1943-1945 se considerará en los casos 2 y 3.
CASO 2. Si las tensiones sociales en Francia desembocan en una crisis política interna de tales dimensiones que absorba al ejército francés y lo incapacite para la guerra contra Alemania, habrá llegado el momento de actuar contra Checoslovaquia.
CASO 3. Sería igualmente posible actuar contra Checoslovaquia si Francia estuviera tan atada por una guerra contra otro Estado, que no pudiera "proceder" contra Alemania.
Para la mejora de nuestra posición en la cuestión política militar debe ser nuestro primer objetivo, en cada caso de enredo por la guerra, conquistar Checoslovaquia y Austria simultáneamente, para eliminar cualquier amenaza de los flancos en caso de un posible avance hacia el Oeste.
El Führer cree personalmente que, con toda probabilidad, Inglaterra y tal vez también Francia ya han descartado silenciosamente a Checoslovaquia, y que se han hecho a la idea de que esta cuestión sería limpiada algún día por Alemania.
Fuente
- Stipp, John L. (1977). The Hitler Conspiracy: a documentary of Nazi aggression (pp. 1-7). New York: Manor Books
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