martes, 5 de julio de 2022

Los protocolos de Hoßbach, 1937 (Serie "Documentos")

Contexto

 Cuatros años después de la toma del poder, por parte de los nazis en 1933, Hitler había logrado su cometido de controlar el Estado alemán y acabar con su opositores ideológicos. Tenia a su disposición poderosas herramientas de control y de represión, como la Gestapo y las SS. Su maquinaria propagandística se encargaba de crear una imagen favorable del Führer y su gobierno, y ensalzar la concepción nacionalsocialista. En el aspecto económico, logro acabar con el desempleo mediante la industria pesada y el trabajo obligatorio, planificando la producción y con la ayuda de las grandes empresas. Todo iba encaminado a la fabrica de armamentos y a las obras publicas, como las autopistas. También con las organizaciones afiliadas al NSDAP, podía adoctrinar a la juventud alemana con las ideas racistas, militaristas y de obediencia. A las mujeres se le inculcaba el rol que debían adoptar en la nueva sociedad, el de ser madres y tener muchos hijos, futuros militantes y soldados de su Führer. Todos estos objetivos, en su mayor parte, estaban cumplidos o en marcha para el año 1937. Solo faltaba mas tierras para el pueblo alemán, o como lo llamaban los geopolíticos nazis, el "Lebensraum", que debía conquistarse en el Este europeo con la idea de autoabastecer a la nación alemana de materias primas y colocar a su exceso de población. Este era un problema urgente para la dirigencia nazi y sus políticas que estaban implementando, que debían resolverlo por la vía de la fuerza si fuera necesario. Hay que tener cuenta que la idea del "Lebensraum", o espacio vital, fue siempre un pilar fundamental de nazismo, ya que se encuentra divulgada de forma explicita en el libro de Hitler, "Mein Kampf" y en el programa del partido.

Por este motivo, Hitler reunió en el día 5 de noviembre de 1937, en Berlín, a cinco individuos de gran importancia en su Gobierno, relacionados con las propósitos del plan que tramaba. Entre ellos estaban, el mariscal de campo von Blomberg (Ministro de Guerra del Reich), el Comandante en Jefe del Ejercito von Fritsch, el Gran Almirante Erich Raeder (Comandante en Jefe de la Marina), el Coronel General Hermann Göring (Comandante en Jefe de la Fuerza Aérea) y el Ministro de Asuntos Exteriores von Neurath. En ella se discutió lo que seria, en efecto, las causas de la guerra que se avecinaba, provocada por las ambiciones de Hitler y una ideología totalitaria.

Este documento que transcribiré y traduciré, a continuación, se trata de los objetivos y tareas que se propusieron en aquella reunión de alto secreto, registradas por el ayudante del Führer, Coronel Hoßbach, donde Hitler anuncio a su sequito la necesidad de un gran espacio vital. Según el ayudante, la reunión duro aproximadamente unas 4 horas. Su publico conocimiento, hablando del documento, se debió a su uso como evidencia durante los juicios contra los principales criminales de guerra en Nuremberg, entre 1945 y 1946, donde demostró la culpabilidad de los jerarcas nazis dentro del cargo de acusación de conspirar para cometer crímenes contra la paz.

Documento 386-PS

5 de noviembre de 1937, Berlin.

El Führer declaró inicialmente que el tema de la conferencia de hoy era de tan alta importancia, que su discusión más detallada tendría lugar probablemente en las sesiones del Gabinete. Sin embargo, él, el Führer, había decidido no discutir este asunto en el círculo más amplio del Gabinete del Reich, debido a su importancia.

El Führer declaró entonces:

El objetivo de la política alemana es la seguridad y preservación de la nación, y su propagación. Esto es, en consecuencia, un problema de espacio.

La nación alemana se compone de 85 millones de personas que, por el número de individuos y la compacidad de la población, forman un cuerpo racial europeo homogéneo que no se encuentra en ningún otro país. Por otro lado, justifica la demanda de un espacio vital más amplio que para cualquier otra nación. Si no existe un cuerpo político en el espacio, correspondiente al cuerpo racial alemán, [este vacío] representará el mayor peligro para la conservación de la nación alemana en su elevado nivel actual. La detención del deterioro del elemento alemán en Austria y Checoslovaquia es tan poco posible como la conservación del estado actual en la propia Alemania. En lugar de crecimiento, se introducirá la esterilidad y, como consecuencia, aparecerán tensiones de carácter social al cabo de unos años, porque las ideas políticas y filosóficas son de carácter permanente sólo mientras sean capaces de producir la base para la realización de la reivindicación real de existencia de una nación. Por lo tanto, el futuro de Alemania depende, exclusivamente, de la solución de la necesidad de espacio vital. Dicha solución, sólo puede buscarse de forma natural, durante un periodo limitado de 1 a 3 generaciones.

La única salida, que puede parecer imaginaria, es la obtención de un mayor espacio vital, esfuerzo que en todos los tiempos ha sido la causa de la formación de los estados y de los movimientos de las naciones. Es explicable que esta tendencia no encuentre interés en Ginebra y en los Estados satisfechos. Si la seguridad de nuestra posición alimentaria es nuestro principal pensamiento, el espacio necesario para ello sólo puede buscarse en Europa, pero no copiaremos las políticas capitalistas liberales que se basan en la explotación de las colonias. No se trata de conquistar personas, sino de conquistar espacios agrícolamente útiles. Sería más conveniente buscar territorios productores de materias primas en Europa, directamente adyacentes al Reich y no en ultramar, y esta solución tendría que llevarse a cabo en una o dos generaciones. Lo que se necesite más adelante, además de esto, debe dejarse a las generaciones siguientes.

El desarrollo de grandes organismos nacionales a nivel mundial es, naturalmente, un proceso lento y el pueblo alemán, con su fuerte raíz racial, tiene para ello los fundamentos más favorables en el corazón del continente europeo. La historia de todos los tiempos -el Imperio Romano, el Imperio Británico- ha demostrado que toda expansión espacial sólo puede llevarse a cabo rompiendo resistencias y asumiendo riesgos. Incluso los reveses son inevitables; ni antes ni hoy se ha encontrado un espacio sin dueño; el atacante siempre se topa con el propietario.

La cuestión para Alemania es dónde se puede hacer la mayor conquista posible al menor coste.

La política alemana debe contar con sus dos odiosos enemigos, Inglaterra y Francia, para quienes un coloso alemán fuerte en el centro de Europa sería intolerable. Estos dos estados se opondrían a un mayor refuerzo de Alemania, tanto en Europa como en ultramar, y en esta oposición contarían con el apoyo de todos los partidos. [Así] tenemos que tener en cuenta lo siguiente en nuestras consideraciones políticas como factores de poder:

Gran Bretaña, Francia, Rusia y los Estados menores fronterizos.

La cuestión alemana sólo puede resolverse por la vía de la fuerza, y ésta nunca está exenta de riesgos. Las batallas de Federico el Grande por Silesia y las guerras de Bismarck contra Austria y Francia habían supuesto un tremendo riesgo y la rapidez de la acción rusa en 1870 había impedido a Austria participar en la guerra. Si situamos la decisión de aplicar la fuerza a la cabeza de las siguientes exposiciones, nos queda responder a las preguntas "cuándo" y "cómo". A este respecto tenemos que decidir sobre tres casos diferentes.

CASO 1. PERIODO 1943-1945. Después de esto sólo podemos esperar un cambio a peor. El rearme del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea, así como la formación del Cuerpo de Oficiales, están prácticamente concluidos. Nuestro equipo material y el armamento son modernos, con más retraso aumentará el peligro de que queden desfasados. En particular, no siempre se puede salvaguardar el secreto de las "armas especiales". El alistamiento de los reservistas se limitaría a los grupos de edad de reclutamiento actuales y ya no se dispondría de una adición procedente de los grupos más antiguos sin formación.

En comparación con el rearme, que tendrán que llevar a cabo en ese momento otras naciones, disminuiremos en poder relativo. Si no actuamos hasta 1943/1945, entonces, dependiendo de la ausencia de reservas, cualquier año podría traer la crisis alimentaria, para cuya contrarrestación NO poseemos las divisas necesarias. Esto debe ser considerado como un "punto de debilidad del régimen". Además, el mundo se anticipará a nuestra acción y aumentará las contramedidas cada año. Mientras otras naciones se aíslan, nosotros debemos pasar a la ofensiva.

Cuál sería la posición real en los años 1943-1945 nadie lo sabe hoy. Sin embargo, es seguro que no podemos esperar más.

Si el Führer aún vive, será su decisión irrevocable resolver el problema espacial alemán a más tardar en 1943-1945. La necesidad de actuar antes de 1943-1945 se considerará en los casos 2 y 3.

CASO 2. Si las tensiones sociales en Francia desembocan en una crisis política interna de tales dimensiones que absorba al ejército francés y lo incapacite para la guerra contra Alemania, habrá llegado el momento de actuar contra Checoslovaquia.

CASO 3. Sería igualmente posible actuar contra Checoslovaquia si Francia estuviera tan atada por una guerra contra otro Estado, que no pudiera "proceder" contra Alemania.

Para la mejora de nuestra posición en la cuestión política militar debe ser nuestro primer objetivo, en cada caso de enredo por la guerra, conquistar Checoslovaquia y Austria simultáneamente, para eliminar cualquier amenaza de los flancos en caso de un posible avance hacia el Oeste.

El Führer cree personalmente que, con toda probabilidad, Inglaterra y tal vez también Francia ya han descartado silenciosamente a Checoslovaquia, y que se han hecho a la idea de que esta cuestión sería limpiada algún día por Alemania.

Fuente

  • Stipp, John L. (1977). The Hitler Conspiracy: a documentary of Nazi aggression (pp. 1-7). New York: Manor Books
El documento aquí citado se trata únicamente de un extracto. si desea leer en su forma completa puede consultar el tercer volumen de la serie "Nazi conspiracy and aggression", en las paginas 295-305 (en ingles) y el vigésimo quinto volumen de la serie "Trial of the Major War Criminals before International Military Tribunal", en las paginas 402-413 (en alemán).

jueves, 9 de junio de 2022

Los primeros años del nazismo, 1919-1923

 A principios de 1919, Hitler se encontraba en Múnich con un destino incierto para alguien que no tenia trabajo y subsistía en el día a día, desde antes de la guerra. Por esa razón, encontró un lugar cómodo en el ejercito, trabajando como oficial de instrucción en la Oficina de Prensa del Departamento Político de la Comandancia Militar del VII Ejercito, donde se encontraban también Röhm y Ritter von Epp. Su tarea era instruir políticamente a los reclutas, donde pudo inculcar sus ideas por primera vez, y también se encontraba dando clases de política el ingeniero Gottfried Feder y que luego se hicieron camaradas. En septiembre, se le encomendó el trabajo de investigar un partido que se fundo en Múnich en el 5 de enero, e informar de sus programas y objetivos a la comandancia militar. Este partido era el "Deutsche Arbeiterpartei", o DAP. (Partido Obrero Alemán).

El DAP era una agrupación nacionalista y radical, formado por la clase obrera y de clase media baja. Fue fundado por el cerrajero Anton Drexler y el periodista Karl Harrer. El partido compartía un cierto anticapitalismo, un antisemitismo virulento y un socialismo al estilo bismarckiano. Su directiva se componía de cinco individuos y  como presidente estaba Karl Harrer. Contaba con muy pocos afiliados, algunos de ellos eran Gottfried Feder, Ernst Röhm, Alfred Rosenberg y Dietrich Eckart, que se unieron antes que Hitler mismo. Hitler asiste por primera vez a uno de sus mítines, por la tarea que le había encomendado el ejercito, el 12 de septiembre de 1919, ubicado en una cervecería modesta, la Sterneckerbräu, en Múnich. Esta reunión contaba con menos de 30 personas, ya que se trataba de un partido de menos de un año y no podían darse el lujo de realizar grandes inversiones. Entre los conferenciantes se encontraba Feder, centrándose en temas económicos y haciendo criticas contra el capitalismo. Luego en el 16 de septiembre, en otro mitin, estaba dando un discurso un separatista que pregonaba la división entre una Alemania católica y protestante, proponiendo la unión de Baviera con Austria. Esto no le agrado nada a Hitler, que deseaba a toda costa la unidad nacional y un poder central fuerte. Este se levanto y dio un discurso que atrajo la atención de todos aquellos que se encontraban en el salón, con su furiosa y agitante oratoria contra las ideas separatistas. Incluso Drexler que lo estaba oyendo, le regalo su obra publicada "Mein politisches Erwachen", como muestra de asombro y agrado.

Este partido, a igual que muchas asociaciones patrióticas y de derecha, abrogaba la revocación del Tratado de Versalles, un acentuado pangermanismo y la disolución de la republica. Estas ideas eran valoradas por Hitler, y fue tan así, que a los pocos días después, luego se unió al partido y dedico su labor a la política. Abandono el ejercito el 1 de abril de 1920. Su habilidad para la oratoria y su personalidad extravagante atrajo la atención de los espectadores e incremento el numero de afiliados al partido. Sus temas de discurso eran los mismos de siempre, tal como acusar a los judíos de ser culpables de la derrota de Alemania, así como de los socialistas y republicanos, el desacato del Tratado de Versalles, difundir sus ideas racistas y el reclamo de mas territorios para el pueblo alemán.

A inicios de 1920, Hitler fue nombrado jefe del departamento de propaganda del DAP. Organizo la reunión multitudinaria del partido del 24 de febrero, en el que asistieron unas dos mil personas y se presento el programa de los 25 puntos del partido. Este demandaba mas tierras para los población alemana saturada, la unión de todos los alemanes de raza en una sola gran Alemania, la exclusión y la expulsión de todos los judíos y una profunda reforma agraria. Contenía también ideas muy anticapitalistas. Este programa fue formulado por Feder, Drexler y Hitler, con el tiempo se convirtió en una de las bases de la ideología del partido, junto con el libro "Mein Kampf". Su contenido era muy similar a muchos otras formaciones políticas, ya que esas ideas estaban de moda por aquellos años y el descontento que reinaba en Alemania, encontraba en la muchedumbre una buena aceptación a ideas anticapitalistas y socialistas, con un tinte ultranacionalista. En otoño se decide renombrar el partido con el nombre de "Naionalsozialistische Deutsche Arbeiterpartei", o NSDAP (Partido Nacionalsocialista de los Trabajadores Alemanes, o partido nazi). En el mismo año Harrer renuncia en la presidencia del partido, viendo como Hitler aumentaba su popularidad. Luego de una diferencia con el comité directivo y un juicio derivado, Hitler asume la dirección absoluta del partido en julio de 1920. Para diciembre, el mayor Röhm, quien era miembro del estado mayor de la comandancia del ejercito en Múnich, convenció a su superior inmediato, Ritter von Epp, de que lo ayudara económicamente para comprar un periódico semanal para el partido, y una vez adquirido, se llamo "Völkischer Beobachter", u el Observador Racista. El primer editor de este diario fue Dietrich Eckart, desde el 17 de diciembre. En febrero de 1923, el periódico comenzó a publicarse de manera diaria y en ese año Alfred Rosenberg, que ingreso al partido en enero de 1919, se convirtió en el editor sucediendo a Eckart.

Las primeras patrullas armadas del NSDAP, se formaron en el verano de 1920 bajo la dirección de Emil Maurice, un relojero ex-convicto. Muchos de sus miembros eran antiguos adherentes de los Freikorps y veteranos de guerra, alentados por Roehm para unirse al partido. Se formalizo su organización el 3 de agosto de 1921 con el nombre de "Turn- und Sportabteilung der NSDAP", o departamento de gimnasia y deportes, y el 17 de septiembre al de "Sturmabteilungen der NSDAP", o seccion de choque del partido nazi (SA). El primer líder de estas tropas de choque fue Johann Ulrich Klintsch, quien fue miembro de la brigada Ehrhardt, un grupo de Freikorps, y estuvo preso por su complicidad en el asesinato de Erzberger. El objeto de esta organización era conquistar el poder publico, es decir, alcanzar la hegemonía en las calles e intimidando a los opositores políticos, a través de la violencia y amenazas, llegando a practicar el terrorismo político, muchas veces con el consentimiento del gobierno bávaro, donde ocupaban puestos muchos simpatizantes, como Wilhelm Frick y Ernst Pöhner en la policía. En septiembre de 1921, Hitler y sus seguidores sabotearon un mitin de opositores federalistas, usando la fuerza y luego se le abrió una causa por tal delito. En marzo de 1923, Hermann Göring, quien ingreso al partido en 1922, asume la jefatura de las SA.

En agosto de 1921, después de que se disolvió el antiguo comité, Hitler coloca a Max Amman como jefe de administración del partido y en 1922 ocupa el puesto de director de la central editora del NSDAP, que publicaba el diario oficial. Volviendo a Alfred Rosenberg, un exiliado de la región del Báltico, este se dedico a proporcionar los fundamentos teóricos del nazismo y difundirlos, a través de numerosos libros y artículos. Hitler lo considero como el ideólogo del partido, de la "Weltanschauung" (la cosmovisión nazi). Otro importante ideólogo fue Julius Streicher, antiguo maestro de escuela, quien ya poseía un partido político propio, el Deutsch-Sozialistische Partei (DSP), o Partido Socialista Alemán. Era un personaje fuertemente racista y antijudio, llegando al extremo de la confabulación. En 1921 ingresa al partido nazi, y en octubre de 1922 entrega el DSP a Hitler, fusionándose los dos. En 1923 funda el diario antisemita "Der Stürmer", donde ridiculizaba a los judíos y los incriminaba de cualquier desgracia para el pueblo alemán, publicando teorías conspiranoicas y repugnantes sobre la comunidad judía. Otro miembro importante del NSDAP fue Rudolf Hess, antiguo miembro de los Freikorps de Ritter von Epp y de la Sociedad Thule (igual que Rosenberg y Eckart), quien ingreso al partido em junio de 1920. Luego en 1921, ocupo el cargo de líder de la sección de choque en Múnich y en 1923, el de jefe de la organización de estudiantes nazis en la Universidad de Múnich. A través de el, Hitler conoció las ideas de geopolítica de Karl Haushofer, profesor en la universidad donde estudio Hess.

En los comienzos del partido, este tenia las dimensiones de un grupo radical y local, como muchos otros, a causa de la inestabilidad económica y política que reinaba en Alemania. No alcanzaba a hacerse escuchar fuera de las fronteras de Baviera y no lograba reunir un tamaño considerable en afiliados y en dinero, aunque a veces recibían donaciones de empresarios, de tendencias conservadoras-nacionalistas y anticomunistas. El antirepublicanismo y el fanatismo chauvinista de los nazis, acentuados por la devaluación del marco y la ocupación francesa del Ruhr, la perdida de territorios nacionales en octubre de 1921 a favor de Polonia y las reparaciones de guerra, provocaron que los derechistas planearan un golpe de estado. Anteriormente Hitler, ya había cometidos delitos pero una sola vez cumplió una condena, cuando el gobierno bávaro cambio de administración en septiembre de 1921. Además, el clima de terrorismo e inseguridad política, obligo al canciller Wirth en noviembre de 1922, a promulgar una ley contra el terrorismo y la violencia política, con severas penas. Esto fue decisivo para la conspiración que se tramaba, y quienes estaban en su cabeza, Röhm, Pöhner y el Dr. Pittinger, tenían la idea de utilizar a los nazis como elementos de apoyo. Pero el objetivo principal de Hitler y su partido era tomar el poder en Múnich, y luego avanzar hacia Berlín, con el pretexto de un golpe comunista. Esto chocaba con la idea de algunos conspiradores, que deseaban la independencia de Baviera y la vuelta a la monarquía. Aun así, el 16 de noviembre 1922 las organizaciones de derechistas radicales se asociaron fundando "Vereinigte Vaterländische Verbände", o la Unión de Sociedades Patrióticas. Alguien que coopero mucho en la lucha contra la republica fue Erich Ludendorff, quien no era bávaro pero conocía a los nacionalistas del norte y era clave para la toma del poder, junto con la Unión de Sociedades Patrióticas. También fue útil su presencia, como figura legendaria de la primera guerra, ya que podría ser importante para obtener el apoyo del ejercito.

Dentro del gobierno bávaro, conocían bien las intenciones de estos grupos y no les agradaba nada la idea de un golpe de estado, aunque había excepciones como el ministro de justicia local Franz Gürtner. Se le advirtió a Hitler de proclamar en sus discursos, la idea de derrocar la republica y establecer una dictadura, haciendo apología a levantar las armas. En noviembre de 1922, Röhm fue relevado de su cargo en el ejercito, como ayudante de von Epp y enviado al estado mayor de la comandancia militar de Baviera, bajo la dirección de von Lossow. Como parte para disipar las tentaciones golpistas de los nacionalistas extremistas, Berlin realizo modificaciones en la sede de Munich del Ejercito. Hitler vio el problema de depender del ejercito, al incorporar miembros a las SA, porque nunca se podría prever cual seria postura exacta, en caso de un golpe de estado.

A principios de febrero de 1923, se formo una alianza entre los nazis y otras organizaciones ultranacionalistas, gracias a la ayuda de Röhm. Entres sus componentes estaban la "Reichsflagge", o Abanderados del Reich, del capitán Adolf Heiss, y la "Kampfbund Niederbayern", o la Liga Combativa de Baviera del Sur, del teniente Hans Georg Hofmann; las ligas patrióticas de Munich, de Alfred Zeller, la "Bund Oberland" de Mulzer; y el partido nazi con su brazo armado de las SA. Se concreta un comité de la coalición y se elige al teniente coronel Hermann Kriebbel, como director militar de esta alianza. Hitler converso con los altos mandos militares de Baviera, en marzo de 1923, y supo de primera mano que ellos no se arriesgarían en un golpe de estado. En el 30 de abril, en un mitin del partido se tomo la decisión de que la alianza disolvería las manifestaciones en Múnich del 1 de mayo, el día del trabajo. Después de ese mitin, Hitler se dirigió al general von Lossow para pedirle la entrega de las armas que se encontraba en los cuarteles, bajo la excusa de un inminente golpe de estado comunista ,pero von Lossow se mantuvo firme y rechazo tal petición. Respondió que las tropas regulares responderían ante cualquier intento de subversión, sin importar al partido político que pertenecieran.

Hitler, adelantándose demasiado, ya había ordenado los preparativos y comenzaban a llegar a Múnich varias formaciones nazis y de sus aliados. Arribaron, por ejemplo el destacamento de las SA de Landshut, dirigidos por Gregor Strasser y Heinrich Himmler. Ya en el 1 de mayo por la mañana, las manifestaciones comunistas y socialistas estaban presentes, mientras unos 20.000 nazis de la sección de choque se encontraban en Oberwiesenfeld, campo destinado a los desfiles, esperando la orden de sus superiores. Entre estos estaban, además de Hitler, Göring, los lideres del "Bund Oberland" (ahora bajo el Dr. veterinario Weber) y del "Reichsflagge" (el capitán Heiss), Hess, Streicher, Frick, Strasser, Himmler y el teniente Roßbach, antiguo caudillo de las Freikorps y que encabezaba a las SA de Munich. Y Kriebel, quien dirigía el mando militar.

La señal para comenzar la revuelta, debía llegar de Röhm, que estaba frente al general von Lossow. Paso el tiempo, y los conspiradores recibieron un ultimátum por parte del ejercito, que portaba Röhm. Hitler acepto tal propuesta, ya que no tenia otra salida para sus planes y vio, con justa razón, el problema de depender demasiado del ejercito. Así que los nazis y sus aliados, en la tarde debieron devolver todas las armas a los cuarteles. De este fracaso, Hitler perdió credibilidad frente a sus seguidores pero fue el primer error dentro de su trayectoria como político. Aun tenia el partido casi intacto y su habilidad como agitador era todavía suficiente para atraer nuevos adherentes. La posición que tomaron el gobierno bávaro fue complaciente a tal delito, que cometió Hitler y otros extremistas de derecha. Röhm continuo dentro del ejercito y las autoridades desistieron del juicio a Hitler el 22 de agosto. Este fue un punto a favor para los nazis, ya que el fracaso del golpe de estado, se debía a su mal calculo y significaba la presentación para una nueva oportunidad. Aquí se puede ver hasta donde llegaba la impunidad de los derechistas, aunque también se debía a la inestabilidad política y económica del país.

Los discursos de Hitler se reanudan en agosto, con una postura mas antifrancesa de lo normal, debido a que el nuevo canciller Cuno tenia planeado terminar con la resistencia pasiva contra la ocupación francesa en el Ruhr, y que seria anunciada el 26 de septiembre de 1923. El 2 de septiembre, en el aniversario de la victoria de los alemanes sobre Francia en 1870, tuvo lugar en Nuremberg una gran manifestación de todas las asociaciones patrióticas y nacionalistas, donde no podían faltar los nazis. Entre la multitud se encontraban juntos, Hitler y Ludendorff. Ese mismo día se forma una nueva organización paramilitar, la "Deutscher Kampfund", integradas por el "Bund Oberland", la "Reichsflagge" y los nazis. Su objetivo era el que compartían todos los ultranacionalistas, derrocar la republica y el Tratado de Versalles. El 25 de septiembre se decidió, luego de una reunión de los dirigentes de esta nueva asociación, que Hitler fuera el líder político. Al día siguiente, Röhm renuncia a su puesto en el ejercito, para dedicarse por completo al partido.

Fuentes

  • Bullock, A. (1975). Hitler: estudio de una tiranía, vol. 1. (Ed. 6). Barcelona: Ediciones Grijalbo.
  • Volz, H. (1943). Daten der Geschichte der NSDAP. (Ed. 11). Berlin/Leipzig: A. G. Ploetz.
  • Office of U. S. Chief of Counsel for the Prosecution of Axis Criminality. (1946). Nazi conspiracy and aggression, vol. 2. Washington: U. S. Government Printing Office.

domingo, 22 de mayo de 2022

Alemania y Baviera después de la Primera Guerra Mundial

 Después de la Primera Guerra Mundial, en 1918, con la firma del armisticio y la derrota de Alemania, el Kaiser aun tenia a sus ejércitos desplegados fuera de las fronteras nacionales. Un vasto territorio en el Este estaba ocupado todavía por los alemanes, resultado del tratado de Brest-Litovsk, firmado en marzo, y en países como Bélgica, los Países Bajos y algunas zonas de Francia, muy cerca de Paris. El tratado de Bucarest intensifico el papel hegemónico del Reich en Europa central, y varios campos de prisioneros aun retenían militares rusos e ingleses, después de la capitulación. Este estado de cosas reflejaba para una gran parte de la población, una victoria cercana, y el hecho de la rendición asesto un duro golpe a la moral del pueblo, que no pudo aceptarla durante largos años. Tal cumulo de decisiones, incluyendo la firma de las condiciones de paz en 1919, se anuncio luego de que el gobierno ya se había decidido para rendirse.

Lejos de la creencia popular, de que la rendición provino del gobierno civil y que la situación del ejercito alemán era ventajosa, en realidad, fue que la entrada de EE.UU. inclino bastante la balanza a favor de la Triple Entente. La iniciativa para capitular fue obra del alto mando militar, incluyendo al general Ludendorff, que conocía bien las condiciones desfavorables en que se encontraba el ejercito alemán y era el único responsable en la dirección de la guerra. Pero la "fake news" de la "puñalada por la espalda" al ejercito por parte de los judíos y demócratas, ya se había extendido por toda la población alemana, especialmente en Baviera.

En 1919, el gobierno provisional, formado en su mayoría por socialdemócratas, firmaron el tratado de paz en el Palacio de Versalles y redactaron una nueva constitución democrática en la ciudad de Weimar. Sus clausulas provocaron malestar y humillación entre la población, en especial entre los extremistas y ex combatientes. Era la primera vez que un régimen democrático se implementaba en Alemania, y  desde el primer momento, el gobierno fue objeto de criticas y revueltas violentas en la vía publica. Como había sucedido algunos meses antes, en noviembre de 1918 en Múnich (capital de Baviera), se desataba una revolución que luego se traslado a Berlín en menor medida. El rey de Baviera fue obligado a abdicar y el 6 de abril se proclamo la Räterepublik, encabezado por el revolucionario socialista Kurt Eisner. Este clima de tensión política, lleno de inseguridad y violencia en las calles bávaras, entre izquierdistas y derechistas (estos segundos con el apoyo del gobierno) que se pugnaban por establecer su propio régimen, dificulto el marco de acción del gobierno socialdemócrata de Johannes Hoffmann, que se suspendió temporalmente. Luego de un mes, se restauro el orden preexistente en Baviera con la ayuda extraoficial de los Freikorps, formado y nutrido por excombatientes ultranacionalistas y matones. Los tres primeros años después de la guerra fueron tumultuosos, pero el Estado alemán logro imponerse en cualquier intento de derrocamiento, por parte de civiles o militares, ya sea de derechas o de izquierdas. Había dos caminos para el futuro alemán, respetar la nueva Constitución sancionada en Weimar o la guerra civil (quizás un clima de anarquía e inestabilidad). Sin dudas, la primera era la opción mas sensata y razonable, teniendo en cuenta que Alemania había perdido una guerra y como resultado, se encontraba en una grave crisis económica. Ni hablar de la deuda contraída por la reparaciones y la perdida de las colonias de África y Asia, ambas impuestas por el tratado de Versalles.

Muchos estados alemanes, como Baviera o Prusia, retuvieron poderes locales e importantes que le otorgaba la Constitución. Tan asi, que Baviera sufrio un golpe cívico-militar con relativo éxito, mientras que en la capital del Reich habia fracasado una intentona similar. Ambas ocurrieron al mismo tiempo en marzo de 1920. En Berlín, la tentativa de un golpe fue impulsada por el político de extrema derecha von Kapp, con la ayuda de un sector ultranacionalista del ejercito, bajo el auspicio del comandante en jefe del norte de Alemania, general von Luttwitz. Pero no tuvieron éxito y varios golpistas encontraron refugio en el sur alemán, en especial en Baviera, donde la dirección del golpe provino de los militares, liderados por el general Arnold Moehl, quien estaba a cargo del distrito militar de esa región. Este derroco al gobierno de Johannes Hofmann y puso en su lugar a Gustav von Kahr, formándose un gobierno completamente de derechas. Esto demostraba el grado de autonomía que mantenía el estado de Baviera y la rivalidad existente con Berlín.

En el aspecto económico la moneda local, el marco, se encontraba en un proceso de devaluación desde el fin de la guerra, y acelerándose a partir de 1921. Llego a tener un valor de 130.000.00 de marcos por dólar, para el 1 de noviembre de 1923. Esto ocasiono una hiperinflación, produciendo una tremenda inestabilidad y una perdida de confianza en la moneda. Sumando mas problemas a este caos, la ocupación del Ruhr por parte de los franceses el 11 de enero de 1923, en respuesta a la incapacidad del gobierno alemán para seguir pagando las reparaciones de guerra, privo a Alemania de una importante zona vital para su economía, especialmente su industria. Este desorden e inseguridad imperante en la sociedad alemana, posibilito que gran parte de la población, en su mayor parte obreros y de la clase media, se inclinase políticamente con los partidos extremistas, ya sea de derechas o izquierdas. No hay duda de que fueron comunes los pleitos entre agrupaciones o ligas políticas en las calles, alterando el orden publico y provocando asesinatos políticos. En Baviera, o el sur de Alemania, es donde mayor efecto tuvo este tipo de descontento, alcanzando el grado de terrorismo y, a veces, con la colaboración del gobierno local y de la policía, en especial si los pandilleros eran derechistas y las vicitimas socialistas. En el 26 de agosto de 1921, se cometió el asesinato de Erzberger en Baden y el 24 de junio de 1922 fue asesinado Walther Rathenau en Berlín. Ambos eran ministros de diferentes administraciones, el primero de finanza con el Canciller Bauer y el segundo de relaciones exteriores con Wirth. Los dos fueron atacados por ultranacionalistas de derecha bávaros. Esto marco el clímax de la decadencia que sufría el Reich, con la población resentida por la derrota y sin confianza en las instituciones.

Una gran parte de los veteranos de guerra, encontraron en su vuelta a la vida civil, el desamparo y el abandono por parte de la sociedad. Aunado a un resentimiento y humillación por la derrota, incapaces de retornar a la vida civil, vieron una oportunidad alistándose en las milicias paramilitares o Freikorps. Estas bandas armadas estaban vinculadas, indirectamente al ejercito regular, siendo la mayoría extremistas derechistas, y algunos de sus miembros aun mantenían un puesto en el ejercito regular. También surgieron varios partidos políticos en estos años, la mayoría casi insignificantes en la vida política, de índole extremistas y casi todos compartían las intenciones de derrocar al gobierno republicano. El socialismo estaba de moda y era normal que las plataformas de estos grupos adoptasen algunas ideas utópicas y colectivistas. Estos partidos poseían su propia formación armada, donde abundaban también veteranos revanchistas y ávidos. Uno de ellos fue el minúsculo Deutsche Arbeiterpartei o DAP (el Partido de los Trabajadores Alemanes), fundado en enero de 1919, del cual mas tarde Hitler se uniría y lo renombraría en 1920, como el Nationalsozialistische Deutsche Arbeiterpartei o NSDAP (el Partido Nacionalsocialista de los Trabajadores Alemanes).

Fuentes

  • Bullock, A. (1975). Hitler: estudio de una tiranía, vol. 1. (Ed. 6). Barcelona: Ediciones Grijalbo.
  • Volz, H. (1943). Daten der Geschichte der NSDAP. (Ed. 11). Berlin/Leipzig: A. G. Ploetz.

Los protocolos de Hoßbach, 1937 (Serie "Documentos")

Contexto  Cuatros años después de la toma del poder, por parte de los nazis en 1933, Hitler había logrado su cometido de controlar el Estado...